Alucina vecina, con el Herrera, ese si que está como una “honda”:
“No se engañe más tiempo del debido: si esos hombres tuviesen partida de nacimiento española, fuesen amantísimos hijos de los barrios más castizos de Valencia o de Bilbao, viejos pobladores de esta España llena de acantilados nuevos, hoy estaríamos organizando regias misas de despedida e inscribiendo sus nombres en el mármol frío en el que esculpimos la memoria de los héroes. Pero no es el caso. Venían escapando de esas tradicionales hambrunas como escorpiones sumergidos que proliferan por sus tierras de cóndores, creyendo que viajaban a un país de incienso y mirra, cuando se encontraron con este frío de nácar de enero, con esta muerte de segunda proporcionada por aquellos que llevan matando tantos años como tienen sus esquizofrénicos sueños de nación e independencia”
Está cambiando tanto esta España de sangre estancada que ya los muertos empiezan a ponerlos los nuevos ciudadanos y por su corriente de venas azules bajan las tempestades de una tierra repleta de más miserables de los que cabía esperar. Necesitamos urgentemente una cosecha de aire nuevo, muchos como ellos para que se aclare este plasma espeso tan propio de relámpagos y llagas y una palanca que abra ventanas cerradas desde el siglo diecinueve” ABC, 05. 01. 2007
Reconocer esto, que hay ciudadanos de primera y de segunda, según su origen, se llama “nacionalismo étnico”. Los “nuevos ciudadanos” y los “viejos”; y luego el reparto de derechos….qué historia más antigua, precisamente la que justifican los terroristas, por cierto. Para cualquiera, en su sano juicio, la sangre de estos es lo mismo de valiosa que la nuestra: como si la solidaridad se pudiera explicar a modo de círculos concéntricos: yo. la “Familia”, “mi “barrio, “mi“ pueblo, mi ciudad…..no señor!!! las obligaciones morales no son inversamente proporcionales a la distancia que nos separa del otro…eso lo decía un señor llamado kant; éste si que está en la onda
malashenko (especialista en rusia y religión)
viernes, 5 de enero de 2007
jueves, 4 de enero de 2007
Ashley, el ángel de la almohada
Hoy en The Guardian y en El País leo la noticia de esta chica sometida a tratamiento hormonal y esterilizada para evitar su crecimiento. Una enfermedad le hace no poder andar, no poder sentarse, no poder hablar....en definitiva, ser prácticamente un "vegetal". Parece, y sólo parece, (pues nadie le ha podido preguntar) que este tipo de cirugía y de tratamiento le hace la vida más llevadera... (véase http://ashleytreatment.spaces.live.com/blog)
Hay que hacer algunas consideraciones al respecto:
1.- No hay que me sea conocido ninguna religión que le conceda al no nacido la misma dignidad que al nacido y separado del claustro materno. Este argumento (que ahora ilustraré) es fundamental para, en algunos casos, justificar la eugenesia o para, en lo medida de lo posible, hacer una seleccción de pre-implatación. Efectivamente, el obrar sigue al ser (Berkeley): lo que no es no puede obrar como persona. La religión católica, que tanto habla de igual dignidad de las personas y de los embriones, en la práctica, no la aplica:
a) para formar parte de esa comunidad hay que ser persona y esa posibilidad no se aplica a los no nacidos, sino a los que ya han nacido. El nacido es aquel que puede ingresar en el seno de la Iglesia Católica; no el feto ni el embrión. En una tradición tan altamente símbólica (Sloterdijk habla de teo-canibalismo: se comen el propio cuerpo de Dios) ¿qué argumento evita avanzar el ingreso en la comunidad al momento de la anidación, de la fecundación o dónde se quiera? La teoría del acto y de la potencia aristotélica, tan apegada a la tradición cristiana, pudiera ser un argumento en contra.
b) El embrión muerto es desechado sin los "honores" sin la "dignidad" de la persona muerta. Al cubo de basura, a la fábrica de cosméticos o a dónde sea . Incluso el no bautizado va al limbo y no al cielo, cuando aquel existia. El embrión, a la hora de su muerte, no tiene la dignidad de una persona, no es considerado como tal por ninguna postura ética.
Así que una cosa es el discurso anti-abortista y otras sus prácticas incongruentes.
Si el embrion es un "no ser" ( o no es tratado como tal) que llegará a convertirse en ser algún tercero puede decidir moralmente sobre esa vida, que aún no ha llegado a ser. No hay conculcación del axioma de la autonomía, porque no hay persona (miremos las prácticas y no los discursos hueros). Si (desconozco si esto es científicamente posible), en un principio,alguien hubiera detectado en el embrión de Ashley desarollaría una enfermedad como la que en realidad padece ¿quién puede condenarla a vivir ese tipo de vida?¿En nombre de que ideas religiosas, políticas o de otra índole se puede someter a una persona a ese tipo de terapia (más espinoso es el qué hacer ahora)? La eugenesia, liberada de sus abusos históricos, desvinculada de obstáculos teológicos, puede ser en algunos casos una necesidad ética. El caso de Ashley me parece un buen ejemplo. Para los que no somos masoquistas, el dolor no es el sentido de la vida.
Hay que hacer algunas consideraciones al respecto:
1.- No hay que me sea conocido ninguna religión que le conceda al no nacido la misma dignidad que al nacido y separado del claustro materno. Este argumento (que ahora ilustraré) es fundamental para, en algunos casos, justificar la eugenesia o para, en lo medida de lo posible, hacer una seleccción de pre-implatación. Efectivamente, el obrar sigue al ser (Berkeley): lo que no es no puede obrar como persona. La religión católica, que tanto habla de igual dignidad de las personas y de los embriones, en la práctica, no la aplica:
a) para formar parte de esa comunidad hay que ser persona y esa posibilidad no se aplica a los no nacidos, sino a los que ya han nacido. El nacido es aquel que puede ingresar en el seno de la Iglesia Católica; no el feto ni el embrión. En una tradición tan altamente símbólica (Sloterdijk habla de teo-canibalismo: se comen el propio cuerpo de Dios) ¿qué argumento evita avanzar el ingreso en la comunidad al momento de la anidación, de la fecundación o dónde se quiera? La teoría del acto y de la potencia aristotélica, tan apegada a la tradición cristiana, pudiera ser un argumento en contra.
b) El embrión muerto es desechado sin los "honores" sin la "dignidad" de la persona muerta. Al cubo de basura, a la fábrica de cosméticos o a dónde sea . Incluso el no bautizado va al limbo y no al cielo, cuando aquel existia. El embrión, a la hora de su muerte, no tiene la dignidad de una persona, no es considerado como tal por ninguna postura ética.
Así que una cosa es el discurso anti-abortista y otras sus prácticas incongruentes.
Si el embrion es un "no ser" ( o no es tratado como tal) que llegará a convertirse en ser algún tercero puede decidir moralmente sobre esa vida, que aún no ha llegado a ser. No hay conculcación del axioma de la autonomía, porque no hay persona (miremos las prácticas y no los discursos hueros). Si (desconozco si esto es científicamente posible), en un principio,alguien hubiera detectado en el embrión de Ashley desarollaría una enfermedad como la que en realidad padece ¿quién puede condenarla a vivir ese tipo de vida?¿En nombre de que ideas religiosas, políticas o de otra índole se puede someter a una persona a ese tipo de terapia (más espinoso es el qué hacer ahora)? La eugenesia, liberada de sus abusos históricos, desvinculada de obstáculos teológicos, puede ser en algunos casos una necesidad ética. El caso de Ashley me parece un buen ejemplo. Para los que no somos masoquistas, el dolor no es el sentido de la vida.
miércoles, 3 de enero de 2007
Homo sacer: Saddam Huseim
Hay algo de espantoso en las fotos (y aún más en el video) del ahorcamiento de S. Hussein. Algo que puede ser descrito por medio de la figura del "homo sacer", repensada por Agamben. "Homo sacer": aquel que puede ser asesinado sin que su asesinato constituya un delito. Aquel del que se puede controlar la vida misma en su totalidad y no sólo su muerte. Aquel sobre el que funciona el biopoder. Quiza la expresión de biopoder (al menos la acuñada en Genealogía del Racismo de Foucault) se refiera a la masa como sujeto; no al sujeto individual.
Las fotos (y el video aún más) impulsan la metamorfosis de SH en un Homo sacer. El control sobre la vida se extiende incluso más allá de la muerte, sobre la imagen del "cuerpo", del cadaver, del Leib y no sólo del Körper (como dicen los alemanes). Una imagen desconectada de la vida, pero controlada, utilizada para ejemplificar, para modelar, para adoctrinar la vida en sí. Es un giro más en la espiral de sutilización del poder: del control sobre la muerte a la antigua usanza (sobre el cuerpo físico como explica Foucault), al control sobre la mente; de allí al biopoder y éste, aún más difuminado, en el control sobre la imagen de la muerte. Qué son las imagenes de Juan Pabblo II en su larga agonía, anticipadas en los cuadros de Bacon?
Derrida ha incidido en que la imagen (el arte cinematográfico) implica una colectivización y una des-hu-mani-zación. Sin mano sobre el lienzo, sin tinta negra que mancha los dedos, el director se aleja de su producto o, dicho de otro modo, el "autor" stricto sensu se desvirtua. Desde el grip, que construye los artilugios mecánicos para mane-jar cámara, a la estrella, todos contribuyen en la disolución del autor como individuo y, consecuentemente, del producto. La imagen del Homo sacer es un producto colectivo, sin autores individuales y del que todos somos co-autor-es. El Homo sacer, obviamente, sólo puede ser constituido colectivamente y ¿qué hay más colectivo que una emisión televisiva global? Pues You Tube, por supuesto!!!!!
Las fotos (y el video aún más) impulsan la metamorfosis de SH en un Homo sacer. El control sobre la vida se extiende incluso más allá de la muerte, sobre la imagen del "cuerpo", del cadaver, del Leib y no sólo del Körper (como dicen los alemanes). Una imagen desconectada de la vida, pero controlada, utilizada para ejemplificar, para modelar, para adoctrinar la vida en sí. Es un giro más en la espiral de sutilización del poder: del control sobre la muerte a la antigua usanza (sobre el cuerpo físico como explica Foucault), al control sobre la mente; de allí al biopoder y éste, aún más difuminado, en el control sobre la imagen de la muerte. Qué son las imagenes de Juan Pabblo II en su larga agonía, anticipadas en los cuadros de Bacon?
Derrida ha incidido en que la imagen (el arte cinematográfico) implica una colectivización y una des-hu-mani-zación. Sin mano sobre el lienzo, sin tinta negra que mancha los dedos, el director se aleja de su producto o, dicho de otro modo, el "autor" stricto sensu se desvirtua. Desde el grip, que construye los artilugios mecánicos para mane-jar cámara, a la estrella, todos contribuyen en la disolución del autor como individuo y, consecuentemente, del producto. La imagen del Homo sacer es un producto colectivo, sin autores individuales y del que todos somos co-autor-es. El Homo sacer, obviamente, sólo puede ser constituido colectivamente y ¿qué hay más colectivo que una emisión televisiva global? Pues You Tube, por supuesto!!!!!
sábado, 23 de diciembre de 2006
Memoria histórica
Ciertamente, la memoria histórica no se puede recuperar por real decreto; ni siquiera por Ley Orgánica. Pero la finalidad de la Ley, que se acaba de aprobar, no es esa. Tampoco se trata de recuperar una memoria colectiva; ésta es, desgraciadamente, irrecuperable. Antes de hacer juicios sobre lo que significa "memoria colectiva", le ruego al lector que se detenga un momento en las páginas de los libros de M. Halbwachs. Así evitaremos entuertos como los de los políticos. Pero esto es demasiado técnico. Quizá la pregunta es por qué tanta gente rechaza la Ley. La respuesta es bien sencilla: la dictadura para sus vidas no fue tan horrible, pertenecieron a la mitad de españoles que la aceptaron, pertenecieron al llamado "franquismo sociológico". ¿Si un régimen es aceptado por una mayoría, se convierte automáticamente en democrático? ¿Era la dictadura franquista, en realidad, un democracia carismática? Pues, como si lo quieres llamar "X". Lo cierto es que, desde hace algún tiempo, se sabe que la mayoría por sí no constituye una democracia si no respeta los derechos humanos o, por decirlo, de otro modo, a la Bobbio, no respeta el Derecho de la minoría a convertirse en mayoría.
Desde mi punto de vista, se puede y debe hacer una reprobación moral a los que apoyaron al régimen franquista, al hombre medio que hacía su trabajo burocrático "simplemente" y se limitaba a vivir una vida media:
Y eso por varias razones:
1.- En tiempos de limitación de los derechos, la participación política debe incrementarse. No debe contentarnos las prebendas que el régimen nos ofrece. Ni el seiscientos ni el Trabant pueden justificar o dar pie a un silencio político. Tomando toda la distancia necesaria, esta afirmación es buena para hoy: el ciudadano despolitizado tiene más responsabilidad en los "males del mundo" que el que participa en la sociedad civil. Llegar a casa reventado del curro y sentarse frente al televisor para ver el fútbol puede ser una consecuencia de un horario de trabajo duro, pero la participación política no puede dejarse al margen.
2.-Responsabilidad sí y responsabilidad moral y jurídica. Responsabilidad jurídica y no sólo en los grandes casos; sino en aquellos que adquiirieron propiedades de exiliados o repudiados, de aquellos que obtuvieron puestos de trabajo por su participación política. Y esto, en puridad jurídica, no conculca (ya está bien de oír tonterías de los socialistas estos progres de pro) ningún principio de seguridad jurídica, ni retroactividad....por la sencilla razón de que un ordenamiento jurídico basado en un golpe de Estado no es que sea nulo, anulable...es sencillamente inexistente......cosa distintas es que se aplique por miedo y que muchas leyes del régimen anterior rellenen huecos....pero la cadena de validez se corta en el momento en que la autoridad última es simplemente una autoridad coactiva que se da a sí misma las leyes.
Desde mi punto de vista, se puede y debe hacer una reprobación moral a los que apoyaron al régimen franquista, al hombre medio que hacía su trabajo burocrático "simplemente" y se limitaba a vivir una vida media:
Y eso por varias razones:
1.- En tiempos de limitación de los derechos, la participación política debe incrementarse. No debe contentarnos las prebendas que el régimen nos ofrece. Ni el seiscientos ni el Trabant pueden justificar o dar pie a un silencio político. Tomando toda la distancia necesaria, esta afirmación es buena para hoy: el ciudadano despolitizado tiene más responsabilidad en los "males del mundo" que el que participa en la sociedad civil. Llegar a casa reventado del curro y sentarse frente al televisor para ver el fútbol puede ser una consecuencia de un horario de trabajo duro, pero la participación política no puede dejarse al margen.
2.-Responsabilidad sí y responsabilidad moral y jurídica. Responsabilidad jurídica y no sólo en los grandes casos; sino en aquellos que adquiirieron propiedades de exiliados o repudiados, de aquellos que obtuvieron puestos de trabajo por su participación política. Y esto, en puridad jurídica, no conculca (ya está bien de oír tonterías de los socialistas estos progres de pro) ningún principio de seguridad jurídica, ni retroactividad....por la sencilla razón de que un ordenamiento jurídico basado en un golpe de Estado no es que sea nulo, anulable...es sencillamente inexistente......cosa distintas es que se aplique por miedo y que muchas leyes del régimen anterior rellenen huecos....pero la cadena de validez se corta en el momento en que la autoridad última es simplemente una autoridad coactiva que se da a sí misma las leyes.
jueves, 14 de diciembre de 2006
Ley sobre la recuperación de la memoria histórica
Siempre que veo un debate en el Congreso de los Diputados tengo, desgraciadamente, la impresión de haber perdido el tiempo. No porque los temas que allí se traten sean de poco calado, como el de hoy, sino por los argumentos que se barajan y por la calidad intelectual de nuestros políticos en general, especialmente los de la derecha.
Uno tiene que oír cosas como las del Sr. Atencia, afirmando que "la memoria colectiva es una cosa de nazis". No sabía yo que Maurice Halbwachs, quién acuñó este término, tuviera esa ideología. Me extraña un poco, pues "murió" en Buchenwald. Pero en fin, ...que un político suelte tal "parida" y los demás no se lo merienden dialécticamente y lo pongan en su sitio, significa, llana y sencillamente, que nuestras señorías, las pocas que estaban allí sentadas, no han leído mucho....ya sé, que para ser político no hay que ser intelectual....en fin, ni se me ocurre reivindicar el elitismo platónico. No soy Edurne Uriarte, ni intelectual, ni, por supuesto, político de profesión.
Después, la señora Teresa Fernández de la Vega. Contrapone la memoria individual a la colectiva...pero señora mía, lea algo más que novelas de Perez Reverte...la memoria individual se conforma por los recuerdos que el grupo comparte con nosotros...la memoria colectiva es presupuesto de la individual. Hoy en día, ni los liberales creen en los individuos aislados (sobre esto, por ejemplo, algo de Kymlica)...un poco de mito de la transición ("todos estuvimos a la altura de las circunstancias)...un poco de simbolismo, que en esta ocasión no está de más (retirada de la simbología franquista, respetando, eso sí, las competencia estatales y autonómicas) y algunas indemnizaciones....y ya tenemos una Ley. Todo necesario, pero una ruta de mínimos...
Hay un tema de calado iusfilosófico que es poco claro, es el de la nulidad de los sentencias de los juicios franquistas....
En puridad jurídica, me temo que no se puede pedir la nulidad de un acto jurídico si es inexistente. Por ejemplo, si el Parlamento Ruso legisla sobre el suelo español, esa ley no sería nula o anulable, sino sencillamente no existiría a nivel jurídico, porque el sujeto de la regla que confiere poderes no existe (los sujetos son sujetos sólo en cuanto tienen autoridad, autoridad que les viene dada por una serie de procesos que se establecen por normas que, a su vez, están dadas por autoridades que, a su vez, Aguiló, Atienza y Ruiz Manero...)...en fin que, en puridad, las sentencias de los órganos militares no serían nulas sino que nunca existieron...
Significa eso que el ordenamiento jurídico franquista no existió? Pues no, sí que existió....hubo un transfer en el derecho, se utilizaron muchas normas del ordenamiento jurídico anterior (véase, por ejemplo, el excelente trabajo de Mónica Lanero sobre la jurisdicción en el primer franquismo),
Así que si se afirma que las sentencias debes ser declaradas nulas, eso significa que, durante algún periodo de tiempo largo, fueron válidas (vigencia o validez formal)....y, por tanto desplegaron sus efectos...el derecho sólo vuelve el tiempo del revés de forma ficticia....las sentencias de los tribunales militares, de los procesos sumarísimos son inexistentes en un sentido jurídico estricto, pues sus sujetos sólo tenían autoridad por la coacción de la que se auto-invistieron....no se puede pensar que devinieron válidas por el apoyo social, lo que los historiadores han llamado, franquismo sociológico....dicho de otro modo, reconocer su nulidad es poner casi en igualdad de condiciones el régimen franquista con el democrático actual...estableciendo, eso sí, un criterio de derogación (ley posterior deroga ley anterior)---Esta solución no me gusta. Es concederle relevancia jurídica a una banda de ladrones (siguiendo el ejemplo de Kelsen).
Dos temas distintos e importantes:
1.- Pueden tener las leyes un valor simbólico?
2.- Pueden ir las leyes más allá de la validez al terreno de la justicia?
Creo que las dos preguntas deben ser respondidas afirmativamente. Todas las leyes tienen un valor simbólico. Ésta en concreto también tendrá efectos económicos. Las leyes no sólo deben ser válidas sino justas, y esto cuando hoy por hoy, el término justicia ha sido desvinculado de la metafísica y acercado a teorías como los de la verdad consensual. En este sentido, creo que sería interesante, y pesar de la puridad de los argumentos teórico-jurídicos, establecer la nulidad por ley de todas las sentencias judiciales, actos administrativos o cualesquiera otras disposiciones que hubieran atentado contra los derechos humanos en la época franquista. Así de sencillo. Por un mero concepto de justicia consensual; saltando a conciencia por encima de conceptos tales como validez, eficacia, vigencia, etc...En este sentido, creo que el proyecto de ley es deficiente, pues no toma en serio el concepto, por cierto constitucional, de "dignidad de la persona"....
Uno tiene que oír cosas como las del Sr. Atencia, afirmando que "la memoria colectiva es una cosa de nazis". No sabía yo que Maurice Halbwachs, quién acuñó este término, tuviera esa ideología. Me extraña un poco, pues "murió" en Buchenwald. Pero en fin, ...que un político suelte tal "parida" y los demás no se lo merienden dialécticamente y lo pongan en su sitio, significa, llana y sencillamente, que nuestras señorías, las pocas que estaban allí sentadas, no han leído mucho....ya sé, que para ser político no hay que ser intelectual....en fin, ni se me ocurre reivindicar el elitismo platónico. No soy Edurne Uriarte, ni intelectual, ni, por supuesto, político de profesión.
Después, la señora Teresa Fernández de la Vega. Contrapone la memoria individual a la colectiva...pero señora mía, lea algo más que novelas de Perez Reverte...la memoria individual se conforma por los recuerdos que el grupo comparte con nosotros...la memoria colectiva es presupuesto de la individual. Hoy en día, ni los liberales creen en los individuos aislados (sobre esto, por ejemplo, algo de Kymlica)...un poco de mito de la transición ("todos estuvimos a la altura de las circunstancias)...un poco de simbolismo, que en esta ocasión no está de más (retirada de la simbología franquista, respetando, eso sí, las competencia estatales y autonómicas) y algunas indemnizaciones....y ya tenemos una Ley. Todo necesario, pero una ruta de mínimos...
Hay un tema de calado iusfilosófico que es poco claro, es el de la nulidad de los sentencias de los juicios franquistas....
En puridad jurídica, me temo que no se puede pedir la nulidad de un acto jurídico si es inexistente. Por ejemplo, si el Parlamento Ruso legisla sobre el suelo español, esa ley no sería nula o anulable, sino sencillamente no existiría a nivel jurídico, porque el sujeto de la regla que confiere poderes no existe (los sujetos son sujetos sólo en cuanto tienen autoridad, autoridad que les viene dada por una serie de procesos que se establecen por normas que, a su vez, están dadas por autoridades que, a su vez, Aguiló, Atienza y Ruiz Manero...)...en fin que, en puridad, las sentencias de los órganos militares no serían nulas sino que nunca existieron...
Significa eso que el ordenamiento jurídico franquista no existió? Pues no, sí que existió....hubo un transfer en el derecho, se utilizaron muchas normas del ordenamiento jurídico anterior (véase, por ejemplo, el excelente trabajo de Mónica Lanero sobre la jurisdicción en el primer franquismo),
Así que si se afirma que las sentencias debes ser declaradas nulas, eso significa que, durante algún periodo de tiempo largo, fueron válidas (vigencia o validez formal)....y, por tanto desplegaron sus efectos...el derecho sólo vuelve el tiempo del revés de forma ficticia....las sentencias de los tribunales militares, de los procesos sumarísimos son inexistentes en un sentido jurídico estricto, pues sus sujetos sólo tenían autoridad por la coacción de la que se auto-invistieron....no se puede pensar que devinieron válidas por el apoyo social, lo que los historiadores han llamado, franquismo sociológico....dicho de otro modo, reconocer su nulidad es poner casi en igualdad de condiciones el régimen franquista con el democrático actual...estableciendo, eso sí, un criterio de derogación (ley posterior deroga ley anterior)---Esta solución no me gusta. Es concederle relevancia jurídica a una banda de ladrones (siguiendo el ejemplo de Kelsen).
Dos temas distintos e importantes:
1.- Pueden tener las leyes un valor simbólico?
2.- Pueden ir las leyes más allá de la validez al terreno de la justicia?
Creo que las dos preguntas deben ser respondidas afirmativamente. Todas las leyes tienen un valor simbólico. Ésta en concreto también tendrá efectos económicos. Las leyes no sólo deben ser válidas sino justas, y esto cuando hoy por hoy, el término justicia ha sido desvinculado de la metafísica y acercado a teorías como los de la verdad consensual. En este sentido, creo que sería interesante, y pesar de la puridad de los argumentos teórico-jurídicos, establecer la nulidad por ley de todas las sentencias judiciales, actos administrativos o cualesquiera otras disposiciones que hubieran atentado contra los derechos humanos en la época franquista. Así de sencillo. Por un mero concepto de justicia consensual; saltando a conciencia por encima de conceptos tales como validez, eficacia, vigencia, etc...En este sentido, creo que el proyecto de ley es deficiente, pues no toma en serio el concepto, por cierto constitucional, de "dignidad de la persona"....
martes, 12 de diciembre de 2006
Peace not Apartheid
He aquí el título del libro del que hoy, día 12 del 12, hace publicidad Jimmi Carter en un articulo de The Guardian. No he leído el libro, y la verdad es que no creo que lo haga por falta de tiempo y sobra de mejores lecturas. Pero los argumentos que se ofrecen, a modo de autorecensión comercial (ya se sabe ex-presidente del gobierno, libro, conferencias...),son de interesantes:
1.- Se compara el Apartheid con Palestina: segregación muros, etc
2.- Se insiste en la falta de discusión en los USA sobre el Oriente Medio.
3.- Se defiende de aquellos que lo califican de antisemita
El artículo de réplica de Michael Kinsley se basa en:
1.- El Apartheid no tiene nada que ver con Palestina
2.- El Apartheid se basó filosóficamente en la superioridad de la raza y "No hay dudad de que muchos israelíes tienen actitudes racistas hacía los árabes, pero la filosofía del Gobierno es completamente la opuesta, y se hacen esfuerzos sinceros, por ejemplo, promoviendo actitudes humanitarias e igualitarias entre los niños" Kinsley, dixit. Toma mandanga. El señor Sharon mandó a una ONG de vacaciones a Sabra Shabrila!!!()
3.- Argumento contra-fáctico: ¿Cuántos judíos crees que se quedarían en el Estado soberano de Palestina?
Posiblemente, la comparación no sea del todo ajustada. Pero ver qué es más maduro si los peros a las manzanas, me parece que no tiene ni pies ni cabeza. Si es tomado como una analogía, no veo por qué hay que llevarse las manos a la cabeza, salvo que estemos pensando en por qué en los últimos años, muchos han mirado para otro lado (me refiero a los americanos, por poner un caso).Lo mismo hay que leer el libro de J. Carter...
1.- Se compara el Apartheid con Palestina: segregación muros, etc
2.- Se insiste en la falta de discusión en los USA sobre el Oriente Medio.
3.- Se defiende de aquellos que lo califican de antisemita
El artículo de réplica de Michael Kinsley se basa en:
1.- El Apartheid no tiene nada que ver con Palestina
2.- El Apartheid se basó filosóficamente en la superioridad de la raza y "No hay dudad de que muchos israelíes tienen actitudes racistas hacía los árabes, pero la filosofía del Gobierno es completamente la opuesta, y se hacen esfuerzos sinceros, por ejemplo, promoviendo actitudes humanitarias e igualitarias entre los niños" Kinsley, dixit. Toma mandanga. El señor Sharon mandó a una ONG de vacaciones a Sabra Shabrila!!!()
3.- Argumento contra-fáctico: ¿Cuántos judíos crees que se quedarían en el Estado soberano de Palestina?
Posiblemente, la comparación no sea del todo ajustada. Pero ver qué es más maduro si los peros a las manzanas, me parece que no tiene ni pies ni cabeza. Si es tomado como una analogía, no veo por qué hay que llevarse las manos a la cabeza, salvo que estemos pensando en por qué en los últimos años, muchos han mirado para otro lado (me refiero a los americanos, por poner un caso).Lo mismo hay que leer el libro de J. Carter...
lunes, 11 de diciembre de 2006
El Colapaso de la República de S. Payne
No me queda claro, sinceramente, si para un historiador de prestigio, como es el caso de Payne, es conveniente publicar sus trabajos en la revista de la fundación FAES. (http://www.fundacionfaes.org/default.cfm.Cuadernos de Pensamiento Político Nº 5: Lo siento, pero estos links derechuzos, no funcionan nunca; es lo que tienen la derechas-))) Cada uno, desde luego, es libre de hacer lo que mejor le parezca. Creo, sin embargo, que éste es un hecho que muestra, por lo menos, un atisbo de ideología. Y no me parece mal. El problema viene cuando la ideología se quiere vender como "memoria histórica". El libro de Payne, El Colapso de la República, no me ha parecido (perdón, no soy historiador-))) ni equilibrado, ni brillante ni justo. ¿Cómo se puede afirmar que la sociedad española no estaba despolitizada y, al mismo tiempo, sostener que la República colapsara precisamente por la labor de los políticos, en concreto, por la de los políticos socialistas? ¿Cómo se puede sostener que Franco no estuviera decidido a dar el Golpe de Estado hasta el atentado contra Calvo Sotelo, si anteriormente Bolín ya se había encargado de buscar el Dragon Rapide?
El título del libro no deja presentir nada bueno(y aquí sí puedo decir algo con cierta competencia; para los que aún crean en la separación de los saberes); con "bueno" me refiero a científicamente aceptable.
1.- Aunque parezca un tanto extraño la República se sitúa en una relación de continuidad con la Guerra Civil; como si no hubiera existido ruptura alguna; como si la Guerra Civil fuera lo que debía venir lógicamente después de la República, debido sobre todo al movimiento de Asturias del 34. Esto me parece desmedido. No creo que nadie ignore los problemas de la República; pero hay que ver como estaba el patio en Europa en ese momento. Decir que lo socialistas alemanes lo hicieron mejor, porque no tensaron tanto la situación, tiene sencillamente narices!!!!!
2. A juicio de Payne, la CEDA parece sólo utilizar un lenguaje y una retórica cercana al fascismo, pero, a diferencia de los socialistas, fueron respetuosos con la legalidad. De la "izquierda" se salvan Besteiro y Sánchez Román. Todos los demás eran unos exaltados.
3. La cuestión religiosa se sitúa en el centro del debate y como uno de los argumentos principales: Los republicanos quisieron llevar demasiado lejos el concepto de laicidad. Upss y eso fue la gota que colapso el pantano....sobre la importancia del protestantismo para la Ilustración y para la racionalización de la teología hay que leer a Lessing....claro, que aquí se leía a Donoso.
4. Lo realmente perverso del libro es conculcar, mutatis mutandi (y no es una reductio ad hitlerum), la prohibición de Lanzmann, es decir, no buscar los orígenes, en este caso, de la Guerra Civil. La pregunta por el origen implica una racionalidad pre-moderna, acabada, donde los acontecimientos pueden ser explicado y entendidos en su totalidad, como algo razonable. Es la reducción del origen a la causa. En resumen, la tesis (compleja!!))): como todo estaba tan mal no quedaba otra que.... Tal vez sea necesario aceptar que, en buena parte, los totalitarismos son inexplicables e irracionales, lo que no les resta un ápice de iniquidad. Más bien, a la Kundera, su irrepetibilidad es lo que los sitúa en las antípodas de cualquier ética. Pero sobre esto ya hay mucho escrito.
Kertesz lo ha expuesto contundentemente:
“…cuando un loco criminal no acaba en un manicomio o en la cárcel, sino en la cancillería o en cualquier residencia propia de un gobernante, enseguida os ponéis a buscar en él lo interesante, lo original, lo extraordinario e incluso, aunque no os atreváis a decirlo, pero sí en secreto: la grandeza, para no tener que veros como enanos ni ver la historia universal como algo tan inconcebible, dije con toda probabilidad, sí, para que podáis seguir viendo el mundo de manera racional” Imre Kertész. Kaddisch por el hijo no nacido, p. 50.
El título del libro no deja presentir nada bueno(y aquí sí puedo decir algo con cierta competencia; para los que aún crean en la separación de los saberes); con "bueno" me refiero a científicamente aceptable.
1.- Aunque parezca un tanto extraño la República se sitúa en una relación de continuidad con la Guerra Civil; como si no hubiera existido ruptura alguna; como si la Guerra Civil fuera lo que debía venir lógicamente después de la República, debido sobre todo al movimiento de Asturias del 34. Esto me parece desmedido. No creo que nadie ignore los problemas de la República; pero hay que ver como estaba el patio en Europa en ese momento. Decir que lo socialistas alemanes lo hicieron mejor, porque no tensaron tanto la situación, tiene sencillamente narices!!!!!
2. A juicio de Payne, la CEDA parece sólo utilizar un lenguaje y una retórica cercana al fascismo, pero, a diferencia de los socialistas, fueron respetuosos con la legalidad. De la "izquierda" se salvan Besteiro y Sánchez Román. Todos los demás eran unos exaltados.
3. La cuestión religiosa se sitúa en el centro del debate y como uno de los argumentos principales: Los republicanos quisieron llevar demasiado lejos el concepto de laicidad. Upss y eso fue la gota que colapso el pantano....sobre la importancia del protestantismo para la Ilustración y para la racionalización de la teología hay que leer a Lessing....claro, que aquí se leía a Donoso.
4. Lo realmente perverso del libro es conculcar, mutatis mutandi (y no es una reductio ad hitlerum), la prohibición de Lanzmann, es decir, no buscar los orígenes, en este caso, de la Guerra Civil. La pregunta por el origen implica una racionalidad pre-moderna, acabada, donde los acontecimientos pueden ser explicado y entendidos en su totalidad, como algo razonable. Es la reducción del origen a la causa. En resumen, la tesis (compleja!!))): como todo estaba tan mal no quedaba otra que.... Tal vez sea necesario aceptar que, en buena parte, los totalitarismos son inexplicables e irracionales, lo que no les resta un ápice de iniquidad. Más bien, a la Kundera, su irrepetibilidad es lo que los sitúa en las antípodas de cualquier ética. Pero sobre esto ya hay mucho escrito.
Kertesz lo ha expuesto contundentemente:
“…cuando un loco criminal no acaba en un manicomio o en la cárcel, sino en la cancillería o en cualquier residencia propia de un gobernante, enseguida os ponéis a buscar en él lo interesante, lo original, lo extraordinario e incluso, aunque no os atreváis a decirlo, pero sí en secreto: la grandeza, para no tener que veros como enanos ni ver la historia universal como algo tan inconcebible, dije con toda probabilidad, sí, para que podáis seguir viendo el mundo de manera racional” Imre Kertész. Kaddisch por el hijo no nacido, p. 50.
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